Y un día terminó. Se esfumó, o más bien lo esfumé... sabia que tú y yo no seríamos los mismos. Observarte a ti, un ser hermoso me devolvia aquél sentimiento de posesión del presente y el futuro, tenia esperanzas de seguir existiendo. Nuestros relatos siempre fueron complejos y siempre lo serán, el que hayan sido solo por un instante para mi permanecerán en una memoria que quizás ya no exista. Pero más concreto no pudo ser, la carne que se apagaba silenciosamente, y las memorias que eran arrastradas por un soplido, era solo cuestión de tiempo. Empuño mi mano y la abro nuevamente para visualizar mi palma... observo las líneas, los dobleces que se hacen en la piel, ya no me sentía como alguien que existiera... sabía que simplemente se habia esfumado, oh diablos... y ahora sentia aquél sentimiento de risa y coraje al mismo tiempo.Con un llanto entre ahogado y una sonrisa, grite: ¡dichosos aquellos que existen!, pero sabia que era necesario renunciar.
Y ahí se quedo, como un fantasma destinado a vagar eternamente por ahí.

No comments:
Post a Comment